Abantos 1.763 mts.

Distancia recorrida: 6,7 kilómetros 
Altitud min: 1.305 metros, max: 1.754 metros
Desnivel acum. subiendo: 493 metros, bajando: 504 metros
Grado de dificultad: skill Fácil
Tiempo:   3 horas 12 minutos
Fecha:  enero 14, 2012
Finaliza en el punto de partida (circular):   Sí

Mapa IGN 0533C130-  Ruta Gps


 Hoy la ruta planteada era corta y fácil, Pepi nos ha invitado a probar el cocido que prepara en puchero de barro al fuego de la chimenea, así que no hay más que hablar. Subimos a Abantos por una de las habituales, hicimos cumbre y cervecita con limón y torreznos en Peralejo.







La Peñota 1.945 mts.

Distancia recorrida: 12,73 kilómetros 
Altitud min: 1.036 metros, max: 1.935 metros
Desnivel acum. subiendo: 785 metros, bajando: 829 metros
Grado de dificultad: skill Moderado
Tiempo:   5 horas 7 minutos
Fecha:  enero 07, 2012
Finaliza en el punto de partida (circular):   Sí
Coordenadas: 2003

Hoy tocaba, a petición mía la Peñota (vaya idea pensé después). Hoy Toni y Waldo no nos acompañaban el Toni esta malito con un buen trancazo y una gastro. Ponte bueno!!!!!


 

 A las 9 llegábamos a Cercedilla , dejamos los coches detrás de la estación y ahí mismo empieza la pista, dejando a nuestra derecha el indicador de Carretera de la Republica. Seguimos esta pista hasta llegar a una pradera con una fuente y ahí ya tomamos el sendero empezando a subir y subir zigzagueando entre pinos, hace fresquito pero lo justo para andar.

El sendero llega al camino Calle Alta, que cruzamos para retomar la subida y ¡¡¡que subida!!!, no recordaba que fuese tan dura como decía María “La ultima vez no estaba tan empinada, la han cambiado” creo que tiene razón.


El tramo hasta llegar a la valla de piedra esta más despejado pero con más pendiente y con más pedruscos, es el más duro ¿Qué os parece?
Cruzamos la valla, recobramos un poco el aliento para atacar el último tramo, fuertecito.
Por fin, llegamos a una plataforma, ya vemos la Peñota y su cima, la vistas son espectaculares ya desde este punto, con la suerte de tener un cielo despejado, un sol espléndido, y curiosamente del lado segoviano vemos un manto de nubes o brumas por debajo de nosotros, precioso, a Maria le hubiera gustado saltar a esas nubes.




Hoy si hemos podido deleitarnos con el paisaje, la última vez fue imposible con el fuerte viento helador que soplaba.
Ya estamos en la cima fotito de rigor como siempre y video de Jose. 
 A las 11h15 viene lo mejor: el tentempié, menudo festín, hoy superación : regalito del Paje Maria, enviado por los Reyes, una ranita con una onza de chocolate a la …….Canela, After Eigth y no termina la cosa  tenemos…….Cava rosado: que lujo, el café de Pablo con un chorrito de orujo de Yolanda hoy creo que más bien hemos tomado orujo con un chorrito de café , pero estaba rico rico, y todo esto claro está, después de lo de siempre: chorizo, sardinas, salchichón , queso etc etc…..Que bien lo pasamos verdad chic@s, yo así lo siento.
 

Toca emprender camino de regreso (con penita se estaba muy a gustito).Ahora toca todo bajada, complicadilla por el desnivel y por tantas piedras que te obligan a bajar con mucho cuidado. Como a algún@s no les gusta repetir el recorrio , Jose buscó en su súper GPS otro caminito y claro esta lo encontró, una bajada con bastante pendiente para mi gusto.
Decidimos hacerla circular y regresar por el camino llamado Calle Alta hasta el Collado del Rey, ahí nos encontramos con unos caballos que pasaron olimpicamente de nosotros. Cruzamos entre ellos hasta un camino que baja en pendiente.
A las 13h30 fin del trayecto y colorín colorado al coche hemos llegado y nuestra cervecita nos hemos tomado en una terracita en la plaza del pueblo de Los Molinos.

Texo: Pepi

Cerro del Cabezo-Gredos 2.191 mts.

ITINERARIO:
Ruta bastante dura por que en 5 kms. haces 900 metros de desnivel. Los últimos 2 kms. 700 mts.
Serranillos (1225) – Pto Lagarejo (1663) – La Picota y El Cabezo (2180) – El Cabezo, vértice (2197)
- Collado de los Pozos - Collado de la cumbre - Navahondilla - Serranillos 


Distancia recorrida: 15,45 kilómetros 
Altitud min: 1.213 metros, max: 2.175 metros
Desnivel acum. subiendo: 993 metros, bajando: 996 metros
Grado de dificultad: skill Difícil
Tiempo:   8 horas 38 minutos
Fecha:  enero 04, 2012
Finaliza en el punto de partida (circular):   Sí
Coordenadas: 1751

En esta ocasión quedamos Antonio, Yolanda, Angel, Paco y María (que no se me olvide…… y Waldo) a las 7 de las mañana en nuestro punto de salida habitual, para trasladarnos al Macizo Oriental de Gredos, del que nos habían hablado por ser una zona casi solitaria (en comparación al macizo central) y tranquila, con la intención de ascender a la cumbre más alta de este macizo: El Cabezo, con unas vistas impresionantes. La ruta la realizamos con unas condiciones ambientales muy buenas para la época, un día soleado, con temperatura agradable, a excepción del viento que corría mientras subíamos desde el puerto Lagarejo hasta la picota.
  
Para comenzar bien el día nos tomamos un buen desayuno en Navaluenga, antes de llegar a Serranillos, un pueblo del valle del Alberche, donde dejamos el coche y comenzamos la ruta. A partir de aquí ponemos rumbo sur cogiendo un camino, en un principio asfaltado, que a nuestra margen derecha trascurre un curso de agua, con pequeños saltos, que posteriormente nos hemos enterado que se llama Garganta del Puerto de Pedro Bernardo, y que termina formando en Serranillos una piscina natural.


Durante este trayecto, íbamos contemplando a nuestra izquierda la formación rocosa de la picota y el cabezo – nuestro destino.
Al llegar al paso del Puerto de Lagarejo, tomamos el camino señalizado por hitos a nuestra izquierda, con un fuerte ascenso, que debido al viento que hacía nos obligaba a ir mas despacio de lo habitual, haciendo un descanso para retomar energías y saborear, entre otras, el riquísimo pan de higo que nos había traído Paco, hecho por su madre (la próxima queremos probar el membrillo casero!!!!). Proseguimos hasta el risco Miravalles, y desde aquí hasta la picota la ruta transcurre por unas lomas muy cómodas, que te permiten tomar aliento después de la subida, y con unas vistas muy agradables desde donde se divisan los distintos valles a cada lado; así como a lo lejos, al sur la línea de los Montes de Toledo, al norte los pueblos del alto Alberche, La Sierra del Zapatero y la Serrota, hacia el noroeste las cumbres del macizo central y el Torozo. Mientras comentábamos lo bonito que sería disfrutar de esta ruta con nieve.


Llegamos a nuestro primer destino la Picota, donde nos encontramos con un pequeño grupo que ya nos habíamos cruzado  en el paso del puerto de lagarejo, que habían comenzado la ruta en el puerto de serranillos, subiendo diagonalmente hasta la cumbre.Pasamos las Picota y las cumbres del Cabezo, Yolanda y Paco por la cumbre en su mayor parte, y los demás descendimos un poco para evitar los riscos, y fuimos por la vegetación ya que Antonio iba tocado.
En las inmediaciones del cabezo 2, y al resguardo del aire, nos tomamos nuestro habitual “tentempié”, disfrutando como siempre de ello; a excepción de Toni que como venía tocado con un fuerte resfriado y síntomas gripales, apenas bebió un zumo y picoteó, ….. la verdad que tiene mucho mérito realizar la ruta en sus condiciones ……., paramos casi una hora, dejándole echar una cabezadita para que se repusiera – mientras Waldo le daba mimitos; eso sí, los demás aprovechamos a tumbarnos mientras disfrutamos del tiempo y las vistas.
  
Tras este merecido descanso retomamos la marcha, donde nuestro Toni,  se despertó como un “jabato” y con muchas ganas……, aunque más tarde la dura jornada le pasara cuentas……
Descendimos la cresta hasta el collado de la cumbre, donde decidimos no realizar la circular completa prevista inicialmente, pasando por Cabeza Santa,  y atronchar en dirección a Serranillos, porque aunque íbamos bien de tiempo, nos preocupaba las condiciones físicas de Toni; decisión bastante arriesgada ya que desconocíamos el terreno y no teníamos una buena percepción de lo que nos íbamos a encontrar según descendíamos: nos lo tomamos humorísticamente (no quita la parte de responsabilidad en lo que hacemos) comentando que así seguíamos nuestro lema del blog, añadiéndole antesperdioquerepetirelrecorrio “de otros”, y con la decisión de si lo veíamos complicado giraríamos hacia la loma de nuestra derecha. Aunque el descenso es muy pronunciado, tuvimos suerte y conseguimos bajar, despacio, a través de los matorrales, que nos servían de ayuda y agarre, evitando las piedras lo máximo posible ya que al estar húmedas resbalaban. Es buena idea bajar haciendo zig-zag….., verdad Toni….., es que al chico se le olvida o lo desconoce y suele tomarlo recto, por mas que Yolanda y yo se lo recordábamos ……
Pedregales húmedos y buenas retamas para amortiguar la caída.


Tipo de terreno que nos encontramos por atronchar.
Nos encontramos en la parte de abajo con un arroyo que cruzamos en alguna ocasión, hasta llegar a la zona de Navahondilla, aunque en este tramo divisamos a nuestra izquierda una senda que proseguía por unas lomas (ya llegados casi a Serranillos nos dimos cuenta de que puede que hubiera sido una buena alternativa), decidimos no tomarla al no conocer el terreno y proseguir la marcha hacia las praderas y cercados de piedras, en un principio cómodamente;  aunque ante la insistencia de Angel de ir en línea recta hacia el pueblo, nos vimos obligados a atravesar varios muretes de piedra, cambiar el rumbo al no poder proseguir, así como  atravesar matorrales altísimos, que superaban nuestras cabezas, teniendo que localizarnos por la voz, donde incluso se perdió nuestro Waldete…., que por suerte reapareció, lo que no puedo decir lo mismo de mi cazadora que se debió quedar enganchada en algunos de los matorrales…….
Esta es la bajadita que nos marcamos.
Al final Yolanda se puso seria y nos llevó directamente hacia la ruta que tenía marcada en el gps, y conseguimos coger un camino entre muretes de piedra que nos llevó al pueblo sin dificultad…… Aquí quedó demostrado una frase que yo utilizo muchísimo: “no siempre el camino más recto es el mas corto”, y recuerda Angel que uno nunca está perdido si el destino lo tiene a la vista……
En esta última parte, quiero mencionar que nos llamó la atención la vista de algún ameal (nombre que hemos conocido luego, ya que en un principio nos parecían tipis), que son un amontonamiento cónico de pastos sobre una estructura de madera para su prolongada conservación.
Al llegar a Serranillos, como colofón habitual de la etapa nos tomamos unas cervecitas con limón, y unas tapitas, que nos sentaron muy bien, y nos despedimos del pueblo así como de los dos carteles del metro que nos encontramos.


Texto: Maria.

Cascada de Rovellanos 17/12/2011


Distancia recorrida: 9,78 kilómetros
Altitud min: 1.098 metros, max: 1.596 metros
Desnivel acum. subiendo: 497 metros, bajando: 544 metros
Grado de dificultad: Moderado
Fecha: diciembre 17, 2011
Finaliza en el punto de partida (circular): Sí
Coordenadas: 931


Pablo había estado comiendo en varias ocasiones en el restaurante Colorines en Canencia y nos propuso hacer una ruta cabritera, para lo cual Antonio buscó una ruta en Canencia, que salía de Canencia y pasando por las Cascadas de Rovellanos llegábamos a la Cabeza de la Braña, unos 15 kms. en 5 horas.
Salimos de Pinto a las 8 y a las 9 ya llegamos a Canencia, antes de lo previsto, el google nos daba 1 hrs.18 min., dejamos el coche delante del restaurante para a la vuelta no tener que desplazarnos mucho, como los demás no habían llegado nos vamos a tomar un café al único bar del pueblo que está abierto, estaba lleno de cazadores, lo cual nos dio pie a pensar y comentar que no debíamos salirnos del camino por si teníamos alguna sorpresa.

A las 9.30 vemos llegar a Genarín con los demás dentro. A las 9.45, Maria, Ana, Jose, Pedro, Rosa, Arturo, Pepi, Pablo, Angel, Antonio y yo (Yolanda) comenzamos a caminar ya pensando que salimos tarde y preguntando a que hora era la reserva para saber si nos iba a dar tiempo hacerla entera. Salimos del pueblo en dirección al rio que lleva el mismo nombre y lo cruzamos por encima del puente, giramos a la izquierda dejando a la misma un pequeño parque infantil y una fuente y a los pocos metros sale una pista de arena que seguimos y como no, a unos 50 mts. ya empiezan a poner en duda la ruta, el gps, y a la que lleva el gps... por que acabamos en una verja de una finca, yo decidí seguir por la derecha que es por donde teníamos marcada la ruta, pero tambien se puede seguir por el margen izquierdo del rio hasta una presa que nos encontramos un poco mas tarde, como a unos 25 minutos

Hasta este momento fuimos contemplando lo bonito que iba el rio, haciendo pozas y pequeñas cascadas y Antonio y yo comentamos que era un buen sitio para ir con la cámara y el trípode. Tambien cruzamos por el medio de varias manadas de vacas que nos miraban en principio retadoras pero enseguida acobardadas apartándose de nuestro camino.
El camino que seguimos es un camino de vacas aunque en los mapas de IGN lo pongan como camino, por la época del año nos vamos encontrando con pozas, mezcla de agua y barro, y mierda de vaca, la desconfianza del grupo de adonde les llevábamos iba en aumento. Como les dijimos que había una subida muy fuerte, cada loma que veían con una pequeña subida se empeñaban en subirla y claro, luego bajarla. La verdad que con la cantidad de lomas que hay, todas parecen que son ya la que toca y no es así, de hecho aún cuando decidimos tomar la ruta alternativa que habíamos creado con el mapa de IGN en mano aún faltaban 4 más.

A 45 min. despues de iniciar la marcha nos encontramos con la cascada de Rovellanos, donde aprovechamos para hacernos fotos. Y de ahí tuvimos que decidirnos a seguir por una subida empedrada que salía desde ahí a la derecha que conducía a una pared de piedra que por la época del año estaba mojada y llena de musgo. Ana y yo inspeccionamos los posibles pasos y Pepi que venía animada a seguir detrás de mí nos instigó a subir, con la consiguiente bronca de Pablo, al que le dimos la razón por arriesgarnos sin necesidad.
La caida era para hacerse una brecha por algunas partes del cuerpo. Echándonos una mano unos a otros conseguimos superar el obstáculo.
María aunque le hubiese encantado seguirnos fue buena compañera y acompañó a Rosa y Pedro por el camino seguro, retrocediendo sobre sus pasos hasta una senda que habíamos visto un poco más atrás de llegar a la cascada.
Esperamos un poco a que se incorporasen al grupo para seguir con el continuo reagrupamiento de mis desconfiados compañeros. Otra loma que ven, otra loma que quieren subir.




Ahora había salido el sol y era mucho más agradable la marcha, que la estabamos haciendo con unos 2 grados, se notaba el frio helador en la cara.

Le comento a Angel y Antonio que iban primero que no se despegasen del camino que pronto iba a venir el punto que habíamos marcado para acortar, preguntamos a los demás si seguíamos y hacíamos los 15 kms. o acortabamos. Rosa enseguida dijo de acortar y los demás le dimos la razón puesto que eran ya las 11.20 y no nos iba a dar tiempo a llegar a la reserva.
Nos subimos 150 metros de desnivel en una "atacá" y a los 1.659 metros hicimos nuestra particular cumbre con mesa y mantel. Había que almorzar no fuese a ser que llegásemos con mucha hambre al cabrito y lo dejásemos, cosa imposible con Jose acompañándonos. Lleva este año muy abandonado en lo que se refiere a montaña, pero le hablas de comer y si hace falta se levanta a las 4 de la mañana y además alegre, me comenta Ana que se afeitó y perfumó para la ocasión.





Solo nos quedaba bajar, en principio seguimos por un camino muy bien marcado que habíamos cogido un poco antes de comer y en el cortafuegos que habíamos tomado de referencia para bajar a coger el camino de vuelta le dije a Pablo que tenía que tirar a la derecha, me dijo que estaba loca, que él sabía que había un camino si seguíamos y en el siguiente cortafuegos tomó la decisión secundada por todos nosotros y atronchamos por él. Este trozo era un pinar muy bucólico. Íbamos comentando  que en esta ruta si que estábamos siguiendo nuestro lema "antes perdios que repetir el recorrio"

Llegamos al que ahora se que se llama Camino de Miraflores de la Sierra, aquí sin perdida, por un bosque típico de esta zona, me recordaba a la senda ecológica de Canencia. Un poco mas adelante el bosque se acaba y se nos abrimos camino, por retama, zarzas,...tenemos que pasar un árbol caído, cada uno a su estilo. Tambien un cerrado que Pablo levanta los pinchos para que pasemos todos por debajo.
Nos acordamos de lo que habíamos leído en el blog de otros aventureros acerca de esta ruta: "La subida es una pesadilla pues no hay sendero y mucha vegetación. La parte superior tiene mucha humedad pero está pelada de árboles o arbustos. En la subida hay bastantes insectos y la bajada por el pinar es aburrida. En la parte final de la bajada, han levantado algunas vallas en el camino que hay que saltar"  no les faltaba razón.

En toda esta bajada nos acompañó el viento que estaba previsto que hacía que aumentase  la sensación térmica. Y por fin asomó Canencia a nuestros ojos y ya no había parada, los "cabriteros ansiosos" tenían su punto de mira puesto en el Colorines, ahora ya daba igual el GPS y la ruta, ahora no teníamos perdida, ellos iban a encontrar el camino, ya fuese saltando vallas, zarzas, cruzando rios,.... íbamos a llegar ya estabamos a salvo.
Pero aún no sabíamos que nos faltaba la parte mas crucial, pasar la puerta que para abrila hacía falta una llave mágica, una llave que Pepi se encargó de encontrar y usar....SALVADOS.

<> 

Pepi y la llave mágica


Después de cambiarnos de botas y ropa en los coches nos dispusimos a entrar en el restaurante haciéndonos la correspondiente foto tesmimonio del evento y ya dentro......

.... y después de hacer un brindis a la salud de Jose como le había prometido, dimos buena cuenta del cabrito y también de los deliciosos Dulces de Santa Clara con los que nos había sorprendido María, que acompañamos con un chupito de orujo acordándonos de nuevo de Jose que no nos había acompañado en esta ocasión pero le echamos de menos.